22ºC H 78
Viernes 22.11.2019
27/08/2019

Crónica

POR EL MUNDO

Por primera vez, una yerbabuenense integra las filas de un destructor de la Armada Argentina

Erika Juárez tiene 23 años, se especializó en Comunicaciones, y desde su egreso de la Escuela de Suboficiales de la Armada Argentina, en el 2016, se encuentra a bordo del destructor ARA Almirante Brown. Hoy navega el Océano Atlántico en el marco del Operativo Multinacional UNITAS.
Ampliar (3 fotos)

Foto gentileza Armada Argentina

RÍO DE JANEIRO. A bordo del destructor ARA Almirante Brown, la joven marina tucumana, cabo segundo, Erika Juárez, se encuentra por primera vez participando de un UNITAS, operativo en el que distintas armadas del continente americano incrementan en conjunto sus capacidades operativas y de confianza mutua ante situaciones de crisis.

 "Sé que tengo mucho que aprender y es largo el camino, pero estoy segura de la decisión que tomé cuando elegí la Armada. Hoy tengo la posibilidad de participar y sumar conocimiento en este ejercicio multinacional que realizamos con otras fuerzas", introdujo Erika.

 Contó que en el 2014 decidió informarse en la Delegación Naval de Tucumán respecto al ingreso a la Armada Argentina mientras estudiaba Trabajo Social en su provincia. Con el asesoramiento brindado sobre exámenes que debía rendir, documentación a presentar y opciones de carrera, tomó la decisión.

"Todo lo que me dijeron en la Delegación llamó mi atención y me interesó la propuesta académica y las opciones que ofrecían las escuelas", expresó durante una entrevista realizada por La Gaceta Marinera, medio oficial de la Armada Argentina, respecto de su curiosidad. Erika Juárez es la mayor de cuatro hermanos: le sigue Maira de 22, Hernán de 16 y Delfina de 13 años.

 A los 19 años, Erika inició un camino que la trasladó al sur de Buenos Aires, a la Escuela de Suboficiales de la Armada. Es la primera en su familia en pertenecer a una fuerza armada y si bien sus padres no estaban convencidos al principio, supieron acompañarla y brindarle el apoyo necesario para que realice su camino.

 "Al comienzo sólo le dije a mi mamá (Graciela) y después le comenté a mi papá (César), pero ninguno estaba seguro porque pensaban que era una profesión para hombres", comentó Erika. Cuando llegó el momento, se trasladó a la Base Naval Puerto Belgrano para dar inicio al Período Selectivo Preliminar, en febrero del 2015 y a pesar de la distancia, finalizó la escuela y egresó con la especialidad en Comunicaciones.

En sus recuerdos quedaron las opiniones de sus padres respecto a la carrera que había elegido: "Los dos pensaban que el camino iba a ser difícil y que regresaría a Tucumán, pero a pesar que tuve que alejarme por primera vez de mi familia, logré finalizar y demostrarles que mi elección era la correcta".

Pasados tres años de su egreso comenta el orgullo que sienten hoy su familia y sus amigos. "Ellos no conocían muy bien la Institución ni las tareas que iba a desempeñar, siempre pensaron que iba a estar cerca de la familia pero están contentos de mis logros. Cuando me visitaron mis padres en Puerto Belgrano, me vieron muy bien y eso es lo más importante, para ellos y para mí".

 "Soy Cabo Segundo Comunicaciones", así se presenta Erika, y con tono firme y seguro explica cuáles son sus funciones en el destructor de la Armada. Comenta que durante su paso por la Escuela de Suboficiales le interesó el tema de las comunicaciones. "La especialidad es muy interesante. Si bien al principio me costó, siempre se está aprendiendo y sumando conocimientos. Mi lugar de trabajo es en la radio y en el puente, donde se reciben y transmiten los mensajes, se arman las carpetas para conocimientos de los jefes y se actualizan las publicaciones. En navegación, sumamos otras funciones propias de la especialidad, como son las guardias de señalero y de banderolas", expresa Erika.

 "En mi jerarquía de cabo estoy en constante formación y toda experiencia es buena para entender mejor la profesión elegida. Me gusta el tema de las banderolas, forma parte de todo lo que aprendimos en la escuela, pero con la práctica constante se registran bien las posiciones y cómo se deben realizar para cumplir con la transmisión del mensaje", acota Erika.

El conocimiento y la confianza en el desempeño de sus funciones coincidieron con la adaptación a la embarcación. "Me incorporé bien a la tripulación del destructor, todo era nuevo al principio pero con el tiempo fui ganando seguridad. Estando lejos de la familia, los compañeros y el trabajo pasan a ser un nuevo hogar", opina.

Si bien lleva pocos años en la Armada, reconoce que volvería a elegir el mismo camino y especialidad: "Me siento bien donde estoy y las tareas que realizo, aunque a veces quisiera estar con la familia y compartir tiempo con ellos en las fechas de cumpleaños y reuniones; pero es cuestión de adaptarse y ellos así lo entienden también".

En cuanto a su proyección de carrera confiesa que le gustaría seguir adquiriendo conocimientos para ser buena profesionalmente. "Este operativo es una gran oportunidad para seguir desarrollándome en la  carrera", expresa.

Sobre el Operativo Multinacional UNITAS

El UNITAS es realizado desde 1959 por la Armada de los Estados Unidos en conjunto con Armadas de América del Sur: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Panamá, Paraguay, México y Uruguay; en el caso de México participa desde el 2010 y Uruguay lo hizo hasta el 2006.

Los ejercicios navales tienen como objetivo incrementar la interoperabilidad y establecer vínculos de confianza entre las Armadas del continente americano. Su valor radica en la capacidad logística y operativa de las Armadas para actuar ante situaciones de crisis.

El UNITAS comenzó a desarrollarse luego de la Primera Conferencia Naval sostenida en Panamá en el marco del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y desde 1999 se divide en tres fases: Atlántico, Pacífico y Caribe.

Este año se lleva a cabo el operativo número 60 (UNITAS LX) del que participan unos 3 mil efectivos, siendo en esta ocasión la Marina de Brasil la anfitriona. Las unidades de la Flota de Mar Argentina que se encuentran en Río de Janeiro son el destructor ARA "Almirante Brown" y el transporte ARA "Bahía San Blas". A bordo de ellos se transportaron un helicóptero Fennec de la Primera Escuadrilla Aeronaval, infantes de Marina, buzos tácticos y canes de la Agrupación Perros de Guerra.

En este momento, y hasta fin de mes, se está desarrollando la fase Atlántica, una etapa marítima integrada a una anfibia con ejercicios orientados a unificar procedimientos en tareas de protección y asistencia humanitaria ante situaciones de desastres naturales.



Recomienda esta nota: