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Jueves 14.11.2019
24/08/2019

Crónica

MISIÓN ARGENTINA

La fiesta interminable del Torino tuvo protagonistas tucumanos

Por: Rafael Garbero
Aficionados del Tucumán Toro Club unieron el Jardín de la República con la ciudad cordobesa de Alta Gracia a bordo de 15 autos de colección. Sus Torino, junto a otros 485 vehículos de la marca fueron el deleite de los fanáticos que asistieron para recordar la gesta de la Misión Argentina en las 84 Horas de Nürburgring.
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Tucumán Toro Club en la ruta 157. Foto: El Mirador.

El ruido ensordecedor de tres Torino, silenció a 68 motores que no pudieron mostrar su presencia a pesar de las insignias de automotrices de prestigio impresas en las carrocerías de los autos. El semáforo rojo pasó a verde en el circuito alemán de Nürburgring cerca de las cero horas de un 20 de agosto de 1969. Un minuto en el que tembló el pavimento de la pista europea que anunció la largada de la competencia para los Torino dando inicio así a una carrera rumbo a la historia.

La gloria alcanzada en aquella prueba de 84 horas que culminó un 23 de agosto y que quedó plasmada en la memoria argentina para siempre, de la mano de un equipo automovilístico llamado la Misión Argentina, se conmemoró el fin de semana pasado en Alta Gracia, Córdoba, y reunió a 500 automóviles y una multitud ávida por recordar la epopeya ocurrida 50 años atrás.

De esta fiesta, no podían quedar fuera los miembros del Tucumán Toro Club (TTC) que dijeron "presente" con sus modelos en La Fortaleza, como se la llama a la planta de pruebas del preparador Oreste Berta, director técnico de la Misión Argentina. Una marea humana, a bordo de los turismo de bandera celeste y blanca, que rindieron culto a los protagonistas de una proeza dirigida en lo deportivo por el quíntuple campeón de Fórmula Uno, Juan Manuel “El Chueco” Fangio.  

La emoción de rememorar esta carrera en la que el deportivo familiar criollo, el Torino 380 W, les pintó la cara a las potencias automotrices mudiales, motivó a los tucumanos a viajar los 617 kilómetros que separan Tucumán de la ciudad del interior cordobés, a través de las rutas nacionales 157, 60 y 9. A su paso, en cada pueblo y estación de servicio donde se abastecían de combustible, recibieron los vítores de los vecinos como si fueran parte de aquella gloria. 

Es que el Torino genera empatía entre los más viejos y muchos jóvenes que recuerdan a los autos de sus abuelos y padres. Buena parte de los argentinos ven reflejado en el sonido del motor y en las finas líneas de su carrocería diseñada por la prestigiosa firma italiana Pininfarina, lo que alguna vez fue el sueño de una Nación que quiso ser potencia pero que naufragó en el intento. Salvo, claro está, por las individualidades de científicos y humanistas – con cinco premios Nobel-,  y técnicos y deportistas nacionales. Es que el Torino, que inició su fabricarción en el 66', fue una creación palpable que hizo soñar a un pueblo entero con el progreso durante la presidencia del Radical, Arturo Umberto Ilia. 

Parado a la par de sus réplicas de los Torino N° 2 y N°3 y una cupé original estaba Rodolfo Barsys, camionero que dedica su tiempo libre a restaurar cupés en casa. Un gusto que a los 17 años lo marcó para siempre, cuando pudo comprarse su primer ‘Toro’, movido por los recuerdos de esa competencia extenuante de 22,8 kilómetros y 172 curvas por vuelta. 

El vecino de Villa Carmela explicó a El Mirador  - Diario de Yerba Buena que viajó a Córdoba junto a su hijo, Francisco y sus amigos del TTC: Rafael Frasca, Hernán Luna, Rodrigo Jiménez, Ernesto Ferro, Ricardo Nosetti, Leandro Alonso, Martín Tolaba, Luis Donnaruma, Daniel Melgín y Marcos Amoroso todos al mando de sus respectivos autos.

Ya en la Docta, el team local siguió viaje a Alta Gracia. Allí, se encontraron con Raúl Zagaglia, mecánico del equipo de Alemania, que asistió al encuentro sin invitación porque los promotores "le habían perdido el rastro". El grupo, al ver las lágrimas de Zagaglia, intercedió ante los organizadores para que el anciano pudiera ingresar al predio. Y así lo hizo, subido al podio, recibiendo del propio Berta un reconocimiento honorario.

Una fiesta para la eternidad

La movilización alborotó a Córdoba y al país. Los medios nacionales se hicieron eco de los hechos transcurridos en la ciudad serrana que es cuna de automovilistas.

El acto inaugural fue el jueves, 16 de agosto, en el Cine Monumental donde se proyectó el documental "La Misión Argentina" (2015). La puesta fue a sala llena y de ella participaron estudiantes secundarios que hicieron un tributo a Berta que vive y trabaja en la localidad. Allí, el investigador Martín Glas presentó el libro: "Las 84 Horas de Nürburgring".

Al día siguiente, el viernes 17, se desarrolló un acto en la planta de Renault de Santa Isabel, donde funcionó la línea de montaje de los Torino, donde fueron reconocidos el famoso preparador, junto a los pilotos Oscar Mauricio Franco y Oscar "Cacho" Fangio -Néstor Jesús García Veiga, que fue suplente en Alemania, se sumó el sábado-, y los mecánicos Enzo Comari y Alberto Cordero.

El encuentro continuó en el Centro Cívico de Córdoba, donde el gobernador Juan Schiaretti  hizo entrega de una estatuilla a Berta que honra al brigadier Juan Bautista Bustos, el primer gobernador constitucional de la provincia.

El día central fue el sábado 18, en el predio de La Fortaleza. Al lugar llegaron medio millar de Torino y más de 5.000 asistentes de todo el país. Se dispuso un centro de merchandising que vendía, por ejemplo, la copia de la campera roja que usó la delegación en Alemania a un costo superior a los $2.000. Se instalaron puestos de patrocinadores. Allí, los fanáticos pudieron lucir sus vehículos y compartir conocimientos sobre el modelo.

En el complejo, lindero a una pista que se asemeja a un autódromo, los tucumanos cumplieron el sueño de visitar en grupo el interior de Oreste Berta S.A, y asistieron a la charla pública que brindó por la tarde el preparador, los pilotos y mecánicos donde contaron anécdotas e historias de las 84 Horas. La llamada Maratón de la Ruta, en la que un automóvil puso de rodillas a marcas como Mazda, Lancia, BMW, Porsche, Fiat, Renault, Alfa Romeo, Mercedes Benz y Ford.

Rodolfo recordó que el TTC fue fundado en el 2011 por un grupo de amigos. El hombre, que es un fiel seguidor del Turismo Carretera, contó que dos años atrás tuvo la oportunidad de participar del recordatorio de los 50 años del inicio de fabricación del modelo por Industrias Káiser Argentina (IKA). Cuando llevó varias cupés en un camión que luego hizo desfilar por el circuito de 14 hectáreas de Alta Gracia.

Sobre Berta, el aficionado dijo: “es una persona muy dada. Muy atento y sencillo. Cada vez que vamos nos recibe en su taller y en su instituto de formación”.  Y razonó que a sus 52 años “nada se compara con la emoción que implicó la conmemoración de la carrera en Alemania. Fue grandioso porque allí estaba la Misión Argentina”.

El domingo 18 la jornada terminó con una simbólica bajada de bandera a cuadros, a las 13, la misma hora en la que concluyó la mítica carrera en la república germánica.

¿Cómo se conformó la Misión Argentina?

Los pilotos fueron: Luis Rubén Di Palma, Carmelo Galbato y Oscar “Cacho” Fangio, corrieron con el Torino Nº 1 (que en las pruebas sufrió un golpe en el chasis y fue apodado la “Banana”); Gastón Perkins, Eduardo Rodríguez Canedo y Jorge Cupeiro, con el N° 2 y Oscar Mauricio Franco, Eduardo Copello y Alberto Rodríguez Larreta (“Larry”), el Nº 3. La delegación la completó Néstor Jesús García Veiga como piloto suplente.

Finalmente, tras la extenuante competencia, llegó un Torino a la meta y fue el vehículo que mayor cantidad de vueltas giró, aunque por penalizaciones terminó en el cuarto puesto de la clasificación general. Fue el N°3, tripulado por Larry Rodríguez Larreta, Eduardo Copello y Oscar Franco.

Alta Gracia, Capital Nacional del Torino

La celebración se repetirá cada año por iniciativa del Gobierno de Córdoba, que tiene la intención de nombrar a la ciudad como Capital Nacional del Torino, aprovechando además el fin de semana largo con fines turísticos. Así, nadie querrá perderse una fiesta para la eternidad.

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